Me han dicho muchas veces que la cosa no es el qué sino el quién. Y es verdad que, entre todo el movimiento que hubo esa noche, solo recuerdo la música y las primeras palabras de esa canción, de LA CANCIÓN:
«𝘌𝘢𝘤𝘩 𝘵𝘪𝘮𝘦 𝘵𝘩𝘦 𝘸𝘪𝘯𝘥 𝘣𝘭𝘰𝘸𝘴
𝘐 𝘩𝘦𝘢𝘳 𝘺𝘰𝘶𝘳 𝘷𝘰𝘪𝘤𝘦 𝘴𝘰
𝘐 𝘤𝘢𝘭𝘭 𝘺𝘰𝘶𝘳 𝘯𝘢𝘮𝘦…»