Un traductor en el #TATGranada16

ismaelpardo.com %2F Un traductor en el #TATGranada16¿Qué pinta un traductor en un evento como el #TATGranada16? Si nos ponemos a pensar, muchísimo. En un mundo como el actual, en el que todo movimiento se registra mediante las redes sociales, un traductor con proyectos como llevar su propia microempresa, promocionar sus servicios y sus artículos pinta muchísimo en un evento como el Talking about Twitter que se celebró en Granada durante los días 6 y 7 de junio de 2016.

Antes de hablar del evento más importante sobre la red social del pájaro azul y de las ideas generales con las que me quedé para entablar en un futuro como profesional autónomo (que hay muchas), hay que dejar claras algunas cosas, como que Twitter tiene mucho más potencial del que creemos, por ejemplo. Las posibilidades que nos puede ofrecer esta red social son casi infinitas si usamos las herramientas adecuadas.

Muchos se unen a Twitter con un propósito fijo, pero hay algunos que caen en las redes (nunca mejor dicho) por simple moda. En mi caso, era una mezcla de los dos: corría el año 2009 y muchas personas de mi entorno estaban dejando otras redes sociales, como Tuenti o Fotolog, y se estaban mudando a otras que estaban calando entre los usuarios. Una de ellas era Twitter. Y allá que me uní.

Mi objetivo, mi propósito era usarlo como diario. Por aquel entonces no estaba seguro de que pudiera alcanzar la nota de corte necesaria para entrar en Traducción e Interpretación, por lo que era una manera de registrar mis movimientos antes de la selectividad y motivarme de alguna manera. Supongo que por aquel entonces ya estaba pensando en algún tipo de proyecto en primera persona en el que contaría mi experiencia como traductor e intérprete, como pasaría luego en Diario de un futuro traductor. Los 140 caracteres me permitían resumir a la perfección mi día a día, y mi primer tuit hablaba de mis exámenes después de navidades:

Cuando comencé con Diario de un futuro traductor, unos meses después de aquellos exámenes y de aquel primer tuit, seguí usando Twitter para promocionar mis artículos (de hecho, incluso me hice una cuenta especial para el blog, @futurotraductor), seguir a compañeros de profesión y a otras cuentas interesantes. Cuando empecé a promocionar ismaelpardo.com como una plataforma de servicios lingüísticos y de comunicación, incluso creé una etiqueta basada en mi eslogan en español («Para que tus palabras den la vuelta al mundo») para agrupar todos los proyectos que iba anunciando a través de mi cuenta: #palabrasalmundo. También creé una etiqueta en Twitter para que los lectores pudieran seguir mis avances con el libro Diario de un futuro traductor y la pequeña gira en la que me embarqué, el #futurotraducTOUR.

En resumen, mi cuenta pasó de ser personal, un sitio en el que contaba mi avance personal hacia la carrera, a una cuenta profesional en la que compartía contenido relacionado con mi profesión, con la universidad o con todo en general, además de contactar con otros profesionales del sector de la traducción y de los idiomas en general. Parte de mi día se dedica a contactar con amigos y seguidores a través de Twitter, compartir contenido relacionado con mi blog Coordenadas o con Diario de un futuro traductor, además de seguir las tendencias y las noticias que pasan cada día.

Cuando descubrí que el Talking about Twitter se celebraba en Granada (NdT: vivo en Granada desde febrero de 2016; pronto contaré todo lo que he venido a hacer aquí) y, sobre todo, de la importancia que tenía a nivel mundial creía que era una gran oportunidad no solo para aprender de Twitter, que, como dije, es una herramienta más de mi trabajo, sino también para aprender trucos y formas para aprovechar al máximo su potencial a lo largo de las dos jornadas que duró el evento.

No puedo decir qué es lo que me gustó más del #TATGranada16, porque el contenido que nos ofrecieron era todo de primera, pero sí es verdad que encontré muchísima inspiración para mis próximos proyectos; de hecho, muchas de las charlas me parecieron interesantes desde el punto de vista de un profesional autónomo.

Una de las ideas que más me gustó fue la explicación que nos dio Carlos Jean (@carlosjean) para justificar su Plan B, un proyecto musical en el que primaba la colaboración y la pasión por la labor de los músicos, que subían gratuitamente sus bases a Internet para que alguien que se atreviera le pusiera voz (ejemplo de ello es el tema Lead the way, con la voz de la cantante Electric Nana). También me gustó mucho el proyecto del canal Ten, del que Carlos no sólo es imagen sino que también participó en la gestación de todo el proceso creativo. «En Internet hay mucho talento y si hacemos proyectos basados en las redes sociales, como Twitter, al final acaba saliendo», nos dijo.

Otra charla bastante interesante fue la del programa Likes, del canal Cero de Movistar+. Raquel Sánchez Silva (@raqsanchezsilva) y el resto del equipo del programa nos contó cuáles eran sus planes con este nuevo formato, en el que repasarían la actualidad a través de las redes sociales, y cómo son los cambios que se avecinan para la nueva temporada. Además, nos dieron una visión de una nueva manera de medir la audiencia real de un programa tan innovador como Likes, pues no solo se tienen en cuenta los televidentes del momento de la emisión, sino también por las descargas en plataformas como YouTube o Yomvi. Dentro del programa también son unos campeones en redes sociales, y un ejemplo de ello es la oda a un grano en la nariz que se marcó Zahara (@zaharapop), cantante y colaboradora del programa, gracias a los tuits de sus seguidores.

También tuvimos la oportunidad de conocer a las personas que están detrás de las redes sociales de programas con tanto contenido social como son los fenómenos Sálvame o Gran Hermano. César «Escaleto» (@caesaris), el community manager de Sálvame, nos comentó que la audiencia joven se capta a través de las redes sociales con etiquetas llamativas y que estos hacen, incluso, un programa paralelo en Twitter. También hace que el público femenino al que se va dirigido este programa se hagan incluso cuenta de Twitter para que puedan seguir también ese programa del que se habla en redes sociales, que tengan contacto directo con los responsables del programa, etc.

La educación también estuvo presente gracias al proyecto «23-F en tuits» de Francisco Javier López Iglesias (@javisociales). A través de una cuenta de Twitter, este profesor de un colegio de Madrid trató de acercar de una forma innovadora algo tan importante (y tan denso) como el golpe de Estado del general Antonio Tejero. Podéis ver todo el contenido de este interesantísimo proyecto a través de la cuenta @23fhumanitas. Es una forma innovadora y fascinante de incluir las nuevas tecnologías en la educación, y como docentes también nos puede inspirar para hacer algo así con nuestros alumnos.

La política tuvo también su hueco en un formato que desde Talking about Twitter denominaron como #TATMitin. Los políticos de los cuatro partidos que más posibilidades tenían de optar a la presidencia del gobierno tuvieron sus representantes en unos mítines de 10 minutos en los que compartían sus ideas a través de tuits. Patxi López (@patxilopez, PSOE), Fernando de Páramo (@ferdeparamo, Ciudadanos), Julio Rodríguez (@julio_rodr_, Unidos Podemos) y Pablo Casado (@pablocasado_, Partido Popular) tuvieron su oportunidad para comunicar de una manera convincente sus ideas de cara a las elecciones del 26 de junio. También nos hicieron darnos cuenta de lo importante que es la comunicación, no solo en la política: una mala comunicación nos puede costar mucho más (ya se cuente en «votos» o en «clientes») que cien buenas comunicaciones con nuestros interlocutores.

También acudieron personalidades como Paco Lobatón (@paclobaton), junto a Carolina González, community manager de la Policía Nacional, y Anabel Arca, la directora de la fundación Quién Sabe Dónde (@qsdglobal), para explicar el poder de redes sociales como Twitter en la búsqueda de desaparecidos; también acudió Lilian Tintori (@liliantintori), esposa del político venezolano Leopoldo López, cuya ponencia se basó en la denuncia por redes sociales de lo que está pasando en Venezuela, además del caso específico de su marido, encarcelado desde 2014.

Twitter es revolución, es colaboración, es activismo, es humor, es fusión entre generaciones, es denuncia, es política, es ayuda y es networking. Twitter no es una herramienta de monólogo, sino de oportunidad de diálogo. Y con eso nos tenemos que quedar.

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